Los Óscar 2026 –como curiosamente también ocurrió en los Goya– repartieron el juego entre dos películas. De la gala sale como la gran vencedora del año Una batalla tras otra, con el reconocimiento de Hollywood a Paul Thomas Anderson, uno de sus grandes que aún no habían sido premiados.
Pero la gran sorpresa del año, Los pecadores, se hace con un puñado de premios Óscar que saben también a triunfo y refuerzan esa idea que hemos oído en los últimos meses del reconocimiento de la Academia al cine fantástico y de terror. ¿Será algo circunstancial o un cambio de tendencia? Estaremos atentos…
Lo que sigue a continuación es nuestro tradicional repaso al palmarés de los galardones de este año. Quédense y lean.
Corto documental: Todas las habitaciones vacías

En este cortometraje documental el corresponsal Steve Hartman y el fotógrafo Lou Bopp se embarcan en un proyecto que pretende documentar las habitaciones vacías de cuatro niños muertos en tiroteos escolares.
Dirige el documentalista Joshua Seftel que consigue el Óscar en su segunda oportunidad –ya había optado al premio con Stranger at the Gate (2022)–. Llega a la ceremonia de la Academia tras vencer en los premios de la International Documentary Association y en festivales como Savannah, Virginia o Santa Fe, entre muchos otros.
El cortometraje puede verse en Netflix.
Corto de animación: The Girl who cried Pearls

Este cortometraje canadiense realizado en stop motion está dirigido por Chris Lavis y Maciek Szczerbowski.
La película ha estado nominada en citas tan importantes del año como el Annecy International Animated Film Festival, el Toronto International Film Festival o los Annie Awards, los Óscar de la animación. Aunque ha sido en los Óscar donde ha conseguido hacerse con el triunfo.
Chris Lavis y Maciek Szczerbowski ya habían optado a Óscar en la misma categoría por el cortometraje Madame Tutli-Putli (2007).
El cortometraje puede verse en Movistar +.
Corto de ficción: Dos personas intercambiando saliva y Los cantores rusos

Una de las sorpresas de la noche fue el ex aequo en Corto de ficción, para el drama de ciencia ficción en francés Dos personas intercambiando saliva de Alexandre Singh y para la comedia musical Los cantores rusos de Sam A. Davis.
Dos personas intercambiando saliva es una coproducción con Francia que ha estado nominada también al César y que ha sido premiado en Clermont-Ferrand, San Francisco, Savannah o el Côté Court Festival. Su director, Alexandre Sigh, ya había destacado antes en festivales de género con el cortometraje de terror The Appointment (2019).
Por su parte, Los cantores rusos, que puede verse en Netflix, se estrenó a concurso del South by Southwest Film & TV Festival y ha pasado por festivales como Clermont-Ferrand o Hollyshorts, además de vencer en otros como Savannah, Ojai o Anchorage. Su director, Sam A. David, ya había estado nominado al Óscar por el cortometraje documental Nai Nai & Wài Pó (2023).
Efectos visuales: Joe Letteri, Richard Baneham, Eric Saindon y Daniel Barrett por Avatar: Fuego y ceniza

Nuevo Óscar y van tres de tres para los efectos visuales de la saga Avatar, representados esta vez por Joe Letteri, Richard Baneham, Eric Saindon y Daniel Barrett.
Letteri es el veterano del grupo, premiado por su trabajo en las tres entregas de la saga de James Cameron. Además, tiene premios Óscar por King Kong y por las tres entregas de El Señor de los Anillos. Estuvo nominado también por Yo, Robot, las tres entregas de El planeta de los simios y las dos partes de El Hobbit.
Baneham ha compartido con él las tres entregas de Avatar; Saindon las dos últimas, además de las de El Hobbit; y Barrett, también las dos últimas aventuras en Pandora, así como la trilogía de El planeta de los simios.
Sonido: Gareth John, Al Nelson, Gwendolyn Yates White, Gary A. Rizzo y Juan Peralta por F1: la película

La primera decepción de la noche para la española Sirat llegó con el premio al mejor sonido para F1: la película. Gareth John, Al Nelson, Gwendolyn Yates White, Gary A. Rizzo y Juan Peralta ganaron la estatuilla por el sonido de esta trepidante película que produce (y protagoniza) Brad Pitt y dirige por Joseph Kosinski (Top Gun: Maverick).
Segundo Óscar para Gareth John (location sound mixer) después del conseguido por Dune: Parte dos; y para Al Nelson (supervisor de edición de sonido), que lo consiguió también con Top Gun: Maverick.
Es el tercer premio para Gary A. Rizzo (mezclas) después de los dos conseguidos en mezcla de sonido por Origen y Dunquerque. Además ha estado nominado en otros filmes de Cristopher Nolan como Oppenheimer, Interestelar o El caballero oscuro y en cintas de animación como Robot salvaje y Los increíbles.
Primera estatuilla para Gwendolyn Yates White (supervisora de edición de sonido) en su cuarto intento –había estado nominada en tres ocasiones anteriores: Avatar, Tron: Legacy y Avatar: El sentido del agua–; y primero también –en su primera nominación– para Juan Peralta (mezclas).
Maquillaje y peluquería: Mike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey por Frankestein

El premio al maquillaje y peluquería también recayó, claro, en la nueva versión de Frankestein, salida de la imaginación del mexicano Guillermo del Toro. Mike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey fueron los galardonados con el primer Óscar de sus carreras en su primera nominación.
Mike Hill había trabajado antes con Del Toro en La forma del agua (2017) –suyo fue el maquillaje de la criatura–, El callejón de las almas perdidas (2021) o en algunos capítulos de la serie El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro (2022).
En el caso de Jordan Samuel, su trabajo con Del Toro se remonta a Pacific Rim (2013), aunque ya por entonces tenía una larga trayectoria a sus espaldas con títulos como Hairspray (2007), El increíble Hulk (2008), Scott Pilgrim contra el mundo (2010), Carrie (2013) o Spotlight (2015).
Por su parte, Cliona Furey, del departamento de peluquería, es habitual también en el universo de Del Toro desde Pacific Rim (2013). En su filmografía encontramos títulos como Hairspray (2007), Carrie (2013), Maps to the Stars (2014), El caso Sloane (2016) o Priscilla (2025).
Vestuario: Kate Hawley por Frankestein

La diseñadora de vestuario Kate Hawley obtuvo el reconocimiento de la Academia en su primera oportunidad. Su trabajo en Frankestein era el gran favorito de la temporada y ya le había reportado galardones como el BAFTA, el Critics Choice o el Costume Designers Guild.
Con el cineasta mexicano ha trabajado en películas como La cumbre escarlata (2015) o Pacific Rim (2013), pero en su filmografía encontramos otros trabajos destacados, habitualmente dentro del fantástico o la ciencia ficción, como la serie El Señor de los Anillos: Los anillos de poder (2022) o películas como Mortal Engines (2018), Escuadrón suicida (2016) o Al filo del mañana (2014).
Diseño de producción: Tamara Deverrell y Shane Vieau por Frankestein

Segundo Óscar para Shane Vieau, que lo consiguió también a las órdenes de Guillermo del Toro por La forma del agua. Además, estuvo nominado por la dirección artística de otro filme del cineasta mexicano, El callejón de las almas perdidas, y por la de Dune: parte dos.
Su larga trayectoria tiene momentos destacados en el género fantástico como Underworld: El despertar, Cuernos, Percy Jackson y el mar de los monstruos, Escuadrón suicida o La cumbre escarlata, pero también títulos de corte naturalista histórico como Spotlight o Big Eyes.
Para Tamara Deverrell es su primer Óscar en su segunda nominación, ya que compartió candidatura con Vieau en El callejón de las almas perdidas. A su habitual trabajo en series de televisión –de El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro a Star Trek–, hay que sumar algunos largometrajes destacados como Priscilla (2023).
Montaje: Andy Jurgensen por Una batalla tras otra

Es el intrincando laberinto de Una batalla tras otra, el montaje de Andy Jurgensen es una de las piezas clave y así lo ha reconocido la temporada de premios con el Óscar, el BAFTA, el Globo de Oro o el premio del sindicato de editores.
Primer Óscar para Jurgensen en su primera nominación. Ha trabajado con Paul Thomas Anderson antes en el departamento de montaje de Puro vicio y El hilo invisible y como montador principal ya en Licorice Pizza.
Como asistente de montaje también ha participado en títulos como Trumbo: La lista negra de Hollywood (2015), El escándalo (2019) o Bad Boys for life (2020).
Fotografía: Autumn Durald Arkapaw por Los pecadores

Una de las grandes noticias de la noche vino de la mano del premio a Autumn Durald Arkapaw por la fotografía de Los pecadores. Es la primera mujer en conseguir un Óscar en esta categoría, hecho que no pasó desapercibido en la propia gala, con el público femenino en pie ovacionándola y la propia directora de fotografía aludiendo a este hecho en su discurso.
Su espectacular trabajo en la película de Ryan Coogler le ha hecho conquistar el premio del Sindicato de Directores de Fotografía de EEUU y estar nominada en todas las entregas de galardones de la temporada.
Hasta Los pecadores, sus trabajos más conocidos eran la fotografía de la serie Loki y de Black Panther: Wakanda forever, donde coincidió por primera vez con Coogler. Pero ha sido Los pecadores la película que la ha confirmado –y no solo por el premio– como una directora de fotografía a seguir de cerca en los próximos años.
Película internacional: Valor sentimental (Noruega)

Sus nominaciones en otras categorías que habitualmente son ajenas al cine no sajón –además de la nominación a sus cuatro intérpretes, optaba a premio en película, dirección y guion original– convertía a la noruega Valor sentimental en la gran favorita de la categoría internacional. Se disputaba el premio con los otros filmes que le han acompañado a lo largo y ancho de la temporada de premios –Sirat, Un simple accidente, El agente infiltrado, La voz de Hind–, casi todos juntos desde la sección oficial de Cannes, donde la película de Joachim Trier ya logró el Premio Especial del Jurado. Después arrasaría en los Premios del Cine Europeo y llegarían multitud de nominaciones y de premios en categoría internacional como el BAFTA.
La dimensión internacional del cine de Joachim Trier (Thelma, El amor es más fuerte que las bombas) ha ido escalando en importancia. Un paso importante lo supuso su anterior película, La peor persona del mundo, que ya estuvo nominada al Óscar a guion original. Valor sentimental es su confirmación para Hollywood.
Película de animación: Las guerreras K-Pop

El fenómeno de Las guerreras K-Pop ha trascendido tanto sus previsiones iniciales que ha acabado llegando a la temporada de premios y reinando como vencedora absoluta en ella –pocos lo vaticinaban cuando se estrenó en Netflix en junio–. Por supuesto, ya están trabajando en la secuela.
Y no solo ha sido el Óscar, sino los 10 galardones con los que arrasó en los Annie –los premios más importantes del cine de animación–, el Globo de Oro, el Critics Choice Award, los del Sindicato de Productores, los del Sindicato de Guionistas… Un triunfo para esta producción de Sony que se impuso a las opciones más tradicionales de Arco, Elio y Zootropolis 2 y al descubrimiento europeo del año, papel que en este caso desempeñó la francesa Amélie et la métaphysique des tubes.
Canción original: Golden de Las guerreras K-Pop

Y si Las guerras K-pop ha sido un fenómeno, qué decir de su canción más conocida y reconocida, ese pegadizo Golden que hemos tenido hasta en la sopa en los últimos 10 meses.
Golden es una canción que interpreta en la película el grupo ficticio Huntr/x y al que ponen voces las cantantes Ejae, Audrey Nuna y Rei Ami. Si no han visto su actuación en directo en la gala de los Óscar es para no perdérsela y los emocionantes discursos de Ejae en muchos galardones de la temporada también –en los Óscar se lo cortaron, claro–. El tema ha sido número uno en infinidad de países y es la primera vez que un grupo ficticio alcanza la máxima posición en la lista del Billboard americano.
Ha reinado también en los premios con galardones en los Globos de Oro, los Hollywood Music in Media Awards y hasta en los Grammy, donde conquistó el premio a mejor canción escrita para medio visual y además estuvo nominada a mejor grabación remezclada y mejor interpretación de pop dúo/grupo.
Música original: Ludwig Göransson por Los pecadores

A sus 44 años, Ludwig Göransson es uno de esos compositores de cine que ya son sinónimo de éxito y reconocimiento.
La espectacular música de Los pecadores se hace con el tercer premio de la Academia para su compositor, que ya lo había logrado con la banda sonora de Black Panther (2018) –también a las órdenes de Ryan Coogler– y de Oppenheimer (2023). Además, optó a estatuilla, aunque sin éxito, por las canciones I lied to you de Los pecadores –este mismo año, en el que ganó Golden– y Lift me up de Black Panther: Wakanda forever (2022), la segunda entrega de la saga de Marvel –ganó la bollywoodiana Naatu Naatu–.
A Göransson le debemos además la música de títulos como Creed: La leyenda de Rocky (2015) y Creed 2 (2018), Tenet (2020) o la película de animación Red (2022) y de series como The Mandalorian (2019).
Guion original: Ryan Coogler por Los pecadores

Los premios a guion confirmaron que la noche era cuestión de repartir juego entre dos películas. Los pecadores se llevó el de guion original por una historia que une terror y acción, vampiros, ambientación histórica, crítica a la discriminación racial y empoderamiento cultural afroamericano. También ha conquistado otros galardones importantes de la temporada como el BAFTA, el Satellite o el Critics Choice.
Era la primera vez que Ryan Coogler optaba a premio por un guion. En su carrera, casi siempre se involucra en los guiones que dirige, ya sea su ópera prima dentro del indie estaounidense Fruitvale Station o las taquilleras sagas de Black Panther o Creed.
Entre sus planes futuros, se encuentran la tercera entrega de Black Panther o la incursión con algún episodio en el reboot de la serie Expediente X.
Guion adaptado: Paul Thomas Anderson por Una batalla tras otra

La noche para reconocer –al fin– la carrera de Paul Thomas Anderson tenía que tener parada obligatoria en categoría de guion, donde ha sido una de las grandes firmas del cine de las últimas décadas.
Una batalla tras otra adapta la novela Vineland (1990) del estadounidense Thomas Pynchon, del que Anderson ya había adaptado Vicio propio –que en cine tituló Puro vicio–.
A la tercera oportunidad –en guion adaptado– ha sido la vencida para Paul Thomas Anderson como guionista. Antes, había optado al premio de la Academia por las adaptaciones de Pozos de ambición y Puro vicio; y en guion original por los libretos cinematográficos de Boogie Nights, Magnolia y Licorice Pizza.
Mejor casting: Cassandra Kukukundis por Una batalla tras otra

El reparto de Una batalla tras otra se hizo con el primer Óscar de la historia al mejor casting, que recayó en Cassandra Kukukundis, responsable de reunir un equipo artístico del que cuatro de sus intérpretes tuvieron nominación –Leonardo di Caprio en protagonista y Sean Penn, Benicio del Toro y Teyana Taylor en secundarios–. Merece la pena destacar también a otros de los intérpretes como la joven Chase Infinity o la presencia mínima pero certera de Regina Hall o Tony Goldwyn.
Kukundis es la directora de casting de todo el cine de Paul Thomas Anderson desde Magnolia (1999) –ahí es nada– y además ha trabajado en pequeños grandes clásicos contemporáneos como Ghost World (2001), Her (2013) o The Brutalist (2024), además de series como Gossip Girl (2021-2023).
Actor secundario: Sean Penn por Una batalla tras otra

El regreso a la gloria de Sean Penn –ha ido volviendo al cine progresivamente después de unos años de parón– se produce de la mano de un gran villano. Es un personaje secundario, sí, pero su larga y terrorífica sombra se adueña de la película. Con este trabajo, ha conquistado también, entre otros galardones, el BAFTA y el premio del Sindicato de Actores.
Es el primer Óscar como secundario para Penn y su tercer estatuilla tras las conseguidas como protagonista por Mystic River (2003) y Mi nombre es Harvey Milk (2008). También estuvo nominado como mejor actor protagonista por sus interpretaciones en Pena de muerte (1996), Acordes y desacuerdos (2000) y Yo soy Sam (2002).
Actriz secundaria: Amy Madigan por Weapons

Que ha sido un gran año para el fantástico y el terror no solo puede comprobarse con el éxito arrollador de Los pecadores, sino con este premio que recoge Amy Madigan por su interpretación en Weapons.
A la veterana actriz le llega el Óscar ¡40 años! después de su primera nominación en la categoría, la que consiguió por Dos veces en la vida, en 1986. Así que podríamos decir que si lo de la nominación es «dos veces en la vida», a la segunda fue la vencida.
Su candidatura había ido ganando terreno frente a las otras competidoras, especialmente tras su victoria en los Premios de la Crítica Cinematográfica y los del Sindicato de Actores.
Actor protagonista: Michael B. Jordan por Los pecadores

El sprint final de la carrera por el Óscar a actor protagonista, la metedura de pata de Chalamet –hasta entonces gran favorito del año– y el arrastre de la película más nominada de la historia, acabó convirtiendo en realidad el Óscar para Michael B. Jordan por su doble papel en Los pecadores.
Primer Óscar en su primer intento, aunque la carrera de Michael B. Jordan era ya meteórica y en gran parte gracias a Ryan Coogler, con el que ha rodado títulos esenciales de su trayectoria como Fruitvale Station –debut del cineasta–, la primera entrega de Creed –después ha seguido en la saga ya dirigida por otros– o, por supuesto, su incursión en el universo Marvel con Black Panther.
Actriz protagonista: Jessie Buckley por Hamnet

Nadie manejaba otra solución posible en la categoría de actriz principal que el Óscar para Jessie Buckley, que se ha marcado un pleno en la temporada.
Era su primera nominación en la categoría, pero no en los premios, ya que optó en 2022 como secundaria por su trabajo en La hija oscura de Maggie Gyllenhaall.
En los últimos años ha ido asomando su nombre en algunos galardones y se ha ido ganando el prestigio crítico gracias a títulos como Estoy pensando en dejarlo (Charlie Kaufman, 2020), Men (Alex Garland, 2022) o Ellas hablan (Sarah Polley, 2022). Pero el Óscar por Hamnet y la unanimidad conseguida en la temporada de premios es la mejor confirmación que podría nadie desear. para terminar de lanzar una carrera.
Mejor director: Paul Thomas Anderson

A Paul Thomas Anderson le ha llegado al fin el reconocimiento de la Academia de Hollywood también como director. Hay quien discute que se percibe más como un premio que le debía la Academia, pero lo cierto es que su trabajo al frente de la dirección de Una batalla tras otra es de lo mejor del año y así ha sido también reconocido por el BAFTA, el Critics Choice, el Directors Guild o el Globo de Oro.
Es la cuarta vez que Paul Thomas Anderson estaba nominado como director en los Óscar tras las conseguidas por Pozos de ambición (2008), El hilo invisible (2018) y Licorice Pizza (2002). Títulos muy distintos entre sí –sumémosles otras de sus películas como The Master, Magnolia, Embriagado de amor, Puro vicio o Boogie Nights– que no solo hablan de la personalidad de su director sino también de su versatilidad y de su talento para llevar casi cualquier historia y género a su universo.
Mejor película: Una batalla tras otra

El premio a la mejor película coronó la noche de Una batalla tras otra. Era la gran favorita de la temporada desde que se estrenó en septiembre en EEUU y para ella han ido yendo los grandes premios de este año: desde el Globo de Oro –en comedia– al BAFTA o los diferentes galardones de sindicatos y asociaciones territoriales de críticos estadounidenses. Además, en Europa se ha llevado también algunos premios a película internacional como el César o, en España, el Fotogramas de Plata.
Es la tercera vez que una película firmada por Paul Thomas Anderson optaba a Óscar tras las nominaciones infructuosas de Pozos de ambición (2008) –fue el año de No es país para viejos– y Licorice Pizza (2023) –venció CODA–.

